
- La necesidad de mantener una adecuada comunicación con ellos y ellas, de "hablar sin hacer daño...". Hay que decir las cosas, no acumular.
- El deseo de comprenderlos.
- La responsabilidad de su cuidado y protección: "Los hijos e hijas son un hipoteca para toda la vida". "Somos cuidadores de paso".
- El cariño, siempre presente ("os queremos..."). Sentirse orgullosos de ellos y ellas.
- La falta de manual de instrucciones para ser padres y madres. La inexperiencia. El reconocimiento de las limitaciones...
- La felicidad de los hijos e hijas como meta.
- Los consejos: "no dejes de ser tú", "la educaciòn te hará libre", "sé tú mismo, haz lo que quieras, cumple tus sueños...", "aceptaté como tú eres"...
- La añoranza de la infancia, otro tiempo pasado en el que la relación con nuestro hijo o hija fue mejor...
- Nuevos deseos y propuestas: "Voy a empezar a escribirle cartas a mi hijo, esta será la primera".
- El cambio de mirada: "Cuando naciste tú, comencé a pensar de otra manera...". "El tiempo me ha hecho ver que la mayoría de mis amigos no eran los que más me querían ni los que mejor me aconsejaban."
- El futuro: "Hay que prepararles para una sociedad competitiva."
- El conocimiento: "Sabemos las inquietudes que pasáis y os ofrecemos nuestra experiencia...".
- El deseo de recibir la empatía de los hijos e hijas: "Poneros en nuestro lugar...".
- Un reconocimiento final: "Ser padre o madre es aprender siempre."
Después, en el debate, hemos tratado de ordenar las ideas y completarlas:
- El afecto, el cuidado y la protección son muy importantes, pero también las normas y los límites. Unos y otras manifiestan cariño y responsabilidad.
- Para que sepan quiénes son y sean como ellos/ellas deseen hay que educar sus emociones y su carácter. Después podrán elegir mejor. Hay que dotarlos de valores que fortalezcan su interior.
- La educación es una tarea a largo plazo que no necesita de la aprobación a corto plazo de los hijos e hijas. La paciencia es un aliado de los padres y madres. Si somos conscientes de esto evitaremos alguna que otra angustia.
- Los hijos e hijas crecen y hay que reelaborar la relación que mantenemos con ellos y ellas. Esto no merma el afecto ni la relación, las adecua a las circunstancias.
- La felicidad no implica tener o acumular más cosas. La felicidad tiene que ver con nuestro interior más que con la posesión de cosas materiales. No es aconsejable comprar tiempo con regalos.
- En la familia todo no es negociable. Hay conductas que forman parte de la identidad y de los valores fundamentales del hogar: "en nuestra familia es muy importante...". Estos principios se explican, pero no se negocian. En la familia es conveniente tener una "constitución" formada por principios y valores fundamentales que guían el comportamiento de sus miembros adultos y favorecen el aprendizaje de los menores.
- Existe demasiada sobreprotección en algunas familias. Este exceso de cuidados hace a los hijos e hijas más inseguros y débiles. Demasiado cariño, comprensión y protección puede que no los deje crecer.
Por último, hemos repartido y leido cartas de estudiantes de secundaria, dirigidas a sus padres y madres, en las que exponen los problemas que tienen en las relaciones familiares. Las hemos leido y comentado.
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"Queridos padres y madres..." 1º ESO. "Queridos padres y madres..." 2º ESO. "Queridos padres y madres..." 3º ESO. |
Próxima reunión del Taller-EMPA:
- Fecha y hora: Viernes, 29 de noviembre, de 9,30 a 11,30 horas.
- Contenido: Hábitos y responsabilidades en la educación de los hijos e hijas.
- Para "abrir boca": Lectura del resumen del libro de Sean Covey "Los 7 hábitos de los adolescentes altamente efectivos". Lo comentaremos en la próxima reunión.
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